“Hay que matarlos a todos” y la polarización

Artes Escénicas, Cultura

El teatro y la necesidad de escuchar a la sociedad

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Además de los momentos de conflicto que vive la sociedad venezolana, la sensibilidad está a flor de piel. El impactante título de la primera obra que escribió Haydée Faverola, Hay que matarlos a todos, ha activado ciertas alarmas entre los espectadores: a unos por lo reflexivo, a otros por el juicio de valor.

La puesta en escena de la primera actriz, en la que actúan Diana Volpe y Abilio Torres, en efecto toca temas actuales y no es casual que La Caja de Fósforos decida mantener activo su espacio de reflexión en estos tiempos tan turbulentos para Venezuela. Se trata de un montaje en el que la protagonista, la señora Blasini, decide encerrarse en su casa a raíz de la muerte de su esposo, con quien habla sola frecuentemente. La visita únicamente el muchacho del supermercado, quien le lleva las bolsas con los productos que necesita. Ambos hablan de la cotidianidad: él del barrio, de su Dolorita, en Petare; y ella de sus recuerdos de felicidad con su esposo.

Juntos dibujan un mapa de la inseguridad en Caracas, hablan del desabastecimiento, cuentan sus pericias para comer lo que les gusta, o con lo que les alcance. Zigzaguean entre la realidad y el absurdo, al mismo tiempo que Blasini pasa de la cocina a la habitación para resguardar sus pensamientos más íntimos, y su colección secreta, jugando con la escenografía muy elaborada que realizó Elvis Chaveinte.

Hace pocos días que personas que se identifican con el oficialismo intentaron desprestigiar el argumento central de la dramaturgia de Faverola. El Director de Conatel, William Castillo, fue uno de ellos. El elenco aseguró que varios de los pendones que promocionaban la obra fueron retirados y, horas más tarde, apareció un artículo en Aporrea en el que aseguran que el equipo de la obra “exhibe la matriz paranoica de la inseguridad que viven los sectores pequeño-burgueses de la ciudad”.

En definitiva, Hay que matarlos a todos ofrece un panorama de la realidad que probablemente tenga vigencia durante mucho tiempo no solo en las carteleras nacionales. Quizá sea un texto de crisis, con un argumento para revisar en cada momento difícil que parezca trascendental.

Texto publicado en la sección “Teatro al día” de http://www.vayaalteatro.com y en http://www.hoyquehay.net

Anuncios

10 iniciativas culturales para Caracas en 2013 [para @HoyQueHay]

Cultura, Espectáculos, Festival, Viva Nebrada

Caminar, ver la ciudad con otros ojos y quererla. Esa es la premisa de varias iniciativas culturales que tuvieron lugar este año y que dejaron que, al menos por unos días  –incluso a veces por una tarde–, se respirara un ambiente distinto en las calles de Caracas. Acá el conteo de HoyQuéHay (sin orden específico, quizá de aparición) para despedir el año:

  1. Dralion, del Cirque Du Soleil
  2. Festival Caracas en Contratiempo
  3. Festival Vive la Danza
  4. #RockandMAU
  5. Festival Por el Medio de la Calle
  6. Conciertos para todos: Tu voz es tu poder + Festival Nuevas Bandas
  7. Ferias gastronómicas, literarias y mercaditos de diseño
  8. El regreso de Danzahoy
  9. Caracas 446
  10. Lugares nuevos llenos de cultura: Librería Lugar Común + La Caja de Fósforos

BONUS TRACK: La moda “runner”

RockandMAU por Víctor Amaya

Para leer el resumen completo, haz click aquí

“Todo este campo es mío”: un tributo al Tío Simón

Espectáculos, Música

El ADN de la venezolanidad se llama Simón Díaz

Mariaca Semprún cantó la "Tonada del Cabrestero" | Foto: Roberto Rodríguez

Mariaca Semprún cantó la “Tonada del Cabrestero” | Foto: Roberto Rodríguez

El fin de semana tuvo lugar en el ahora llamado Centro Cultural BOD el espectáculo Todo este campo es mío, Simón Díaz, un tributo, en el que participaron más de veinte vocalistas que interpretaron las canciones del Tío Simón en diversos géneros musicales. Los espacios abiertos se transformaron en un gran anfiteatro que convocó a más o menos mil personas que disfrutaron de la flauta de Huáscar Barradas quien no solo la ejecutó, sino que además dirigió a una banda conformada por Diego “El Negro” Álvarez, Miguel Siso, Morocho Gavidia y Hugo Fuguet por nombrar algunos de los virtuosos. El escenario, enorme. Las pantallas, ubicadas en todos los puntos estratégicos de la tarima, transmitían los colores del llano de Barbacoa donde nació Simón.

A las 6:35 pm de la tarde Barradas entró con la flauta en posición para entonar una introducción que se paseó por “Sabana”, “Vaca Mariposa” y “Caballo Viejo” como para aclimatar al espectador. Salió entonces Guillermo Carrasco a entonar “Pasaje del Olvido” y se dejaron ver de fondo las caricaturas de Edo propicias para esa y todas las canciones que seguirían. La pantalla, acordes mediante, anunció que vendría Arístides Barbella. El vocalista de Malanga, con guiños al público, combinó la letra de “Presénteme Esa Muchacha” con su “Latin Lover”. Entonces vinieron los videos-tributo de Santiago Cruz, por ejemplo, quien participó como intérprete internacional en el más reciente disco que lanzó Sony Music al mercado. Luis Enrique, Joan Manuel Serrat y Oscar D’ León también cantaron desde la pantalla a capella, para darles la bienvenida al resto de los invitados.

Los hermanos Luigi y Santiago Castillo del dúo marabino San Luis (ex Voz Veis) cantaron  “Tonada del Tormento” sentados en el teclado, mientras que Beto Montenegro entró a la tarima con una chaqueta beige que le sirvió de vestuario perfecto para entonar “El Alcaraván” en el reggae propio de Rawayana, que lo dejó en evidencia como una de las promesas de la música alternativa en Venezuela. A los más jóvenes se sumarían más tarde Alejandro Sojo de Los Colores con “Mi Conuquito” y Luis Jiménez de Los Mesoneros con la guitarra en la mano –de a ratos en la boca– y “Garcita”. Siguió Rodrigo Goncalves de Viniloversus con unos versos que escribió y, posteriormente, su versión de “Tonada de Luna Llena”, honda.

Para seguir leyendo el texto en HoyQuéHay, haz click aquí

Para seguir leyendo la versión especial para Prodavinci, haz click aquí

Luis Miguel cantó y sonrió en Venezuela

Espectáculos, Música

The hits tour en la voz del mexicano

Luis Miguel se mostró amable con el público caraqueño | Foto: Eliézer Benavides

Luis Miguel se mostró amable con el público caraqueño | Foto: Eliézer Benavides

Luis Miguel ya es un señor. Tiene entradas en la cabellera y su masa corporal es más gruesa que la de las portadas de los CD. Quizá por eso pide que, además de flores blancas y un camerino ecológico, los fotógrafos de la prensa no le hagan tomas desde el front del escenario. En la nota de prensa decía que el cantante mexicano pedía una cantidad determinada de escoltas motorizados que le abrieran el tráfico para llegar puntual a su cita con Caracas. Y a las nueve en punto del sábado 9 de noviembre, apareció en el campo de fútbol de la Universidad Simón Bolívar para cantar “Mujer de Fuego” con toda la potencia de siempre en sus cuerdas vocales.

La elegancia era de parte y parte. Desde el VIP de las sillas plásticas blancas se veía el desfile de tacones brillantes, faldas ceñidas y mesoneros repartiendo servicios de los más costosos whiskies. “El Sol de México”, mientras tanto, cantaba sus éxitos “Suave” y “Si Te Vas”. Después dijo: “Muy buenas noches Caracas, Venezuela. Gracias por este privilegio de estar”. Y siguió presentando a sus músicos a la vez que una de las fans se sorprendía por la gentileza de Luis Miguel: “¡Habló!” exclamó sonreída.

Entonces pidió que prendieran las luces, y preguntó a los asistentes –que apenas llenaban la zona preferencial– cuáles canciones querían cantar. “Vamos a ponernos románticos. Ojalá sea una noche de calor, de pasión. Bienvenidos” dijo LuisMi, quien siguió con “Se Te Olvida”, “Apaga la Luz”, “Contigo Aprendí” y otras como “Este Amor”, “Esa Niña” y “Amante del Amor”.

Para seguir leyendo, haz click aquí

Reseña del concierto de @victormanuelle + El Gran Combo de Puerto Rico

Espectáculos, Música

Una noche para bailar

La noche estaba para disfrutarla. Anunciarle a Caracas que El Gran Combo de Puerto Rico cumplía 50 años en escena haciendo de las suyas era, desde el principio, invitarlos a una gran celebración que comenzó el sábado 2 de noviembre pasadas las 8:30 de la noche y que culminó casi a las cuatro de la mañana del día siguiente. Junto a ellos, estuvo un sonero boricua que de a poco va escalando posiciones en el gusto de los más exigentes salseros que no se complacen con líricas convencionales. Víctor Manuelle cantó, como no, sus más recientes éxitos compuestos por Oscarcito, que le han valido un Latin Grammy y una posterior nominación de la que todavía no se ha dado el resultado. Antes, los precedieron los venezolanos de Proyecto A, Samir Bazzi y Vito Mars, un talento nóvel del género, que pocos conocen.

Decir que el Poliedro de Caracas no se llenó con toda aquella algarabía tropical sería hacerle una injusticia al sudor impregnado en la arena y butacas. Las pocas sillas que estaban vacías, podían traducirse en bailadores que prefirieron “la olla” para dejarse llevar por el ritmo. Mientras tanto, los ex Adolescentes (por la edad, los problemas legales y una necesidad más adulta) volvieron a cantar los temas que los hicieron conocidos en los noventa. Invitaron al trompetista Luis “Perico” Ortiz y a los bailarines venezolanos de Venezuela Latin Dance y Salsa & Ashé –que luego reincidieron durante las dos presentaciones subsiguientes.

Víctor Manuelle entró sin rodeos. La cita romántica comenzó a las 11:50 pm con “Si tú me besas”, elección que sorprendió al principio por ser una de las más esperadas. Por eso, la respiración corta y suspicaz de los enamorados no tuvo mucho tiempo de asentarse en el llamado “coso de La Rinconada”. Después vinieron los éxitos de los 90: “Tengo Ganas”, “Así es la Mujer que Amo” –que dedicó a su mamá fallecida–, “Tú Volverás” y “Apiádate de Mí”, del cual dijo fue el primer tema que sonó en Venezuela, alrededor del año 1995.

Continúo a capella recordando “Pasajes del Olvido”, la canción que grabó para el Tributo a Simón Díaz que produjo Sony Music en días recientes. También agradeció a Oscarcito por haber aparecido en su camino antes de entonar la canción que le da título a su nuevo CD: Me llamaré tuyo.

“Ella lo que Quiere es Salsa” y “He Tratado” fueron los temas que siguieron. Víctor Manuelle, con su vestir informal y pasos de baile improvisados frente al paral del micrófono, hizo un alto en su música para homenajear a Héctor Lavoe: la fiesta estaba en su máximo clímax. Sonaron entonces “Periódico de Ayer”, “Calle Luna, Calle Sol”, “Piraña”, “El Cantante”, “La Murga de Panamá” y “Que Cante Mi Gente”. Antes de despedirse, destacó su talento para “sonear”: mezcló versos con la clave en el timbal para agradecer a la vida poder presentarse en Venezuela junto a “los mulatos del sabor”, El Gran Combo de Puerto Rico.

Para seguir leyendo, haz click aquí

Todo sobre el nuevo DVD de @DesordenPublico —>

Espectáculos, Música

Desorden está en la calle (europea)

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

En el verano 2011 de Zürich, en Suiza, los nativos están en shorts y sin camisa, mientras Desorden Público se debate entre la neblina y el ska a orillas de un lago. Ahí, en la tarima de un festival en grama –el Reeds Festival (que en Venezuela equivaldría a un espacio como el Aeropuerto La Carlota)–, los venezolanos cantan Valle de Balas, Tiembla y otros éxitos más recientes como Cristo Navaja. Es 23 de julio, el mismo día que murió Amy Winehouse y deciden hacerle tributo con una canción reggae de The Skatalites, una agrupación jamaiquina cuyo baterista también falleció recientemente. El vocalista, Horacio Blanco, se comunica en inglés con los espectadores e intenta que entiendan la realidad que trata cada canción. Sin embargo, en los primeros minutos de presentación el público está expectante, se portan igual a la referencia que tienen los latinos de los anglo: sin mucha expresión. A medida que el sol se oculta, y los desordenados hacen esfuerzos para que los demás salten y gocen con su música, los espectadores van repitiendo frases en español como “San Antonio” y logran que en el momento más eufórico todos se agachen y suelten sus malas energías, para seguir vibrando con los metales y la percusión.

En Alemania todo es diferente. Los contactos se mueven más rápido, se han encargado de promover el ska de Desorden Público en varias ciudades como Berlín, Annaberg-Buchholz, Kiel, Hannover y Mainz-Kastel, entre otras 14. Horacio Blanco dice que ese país tan lejano del Caribe es en el que más han girado después de Venezuela. Esta es su novena gira europea y por eso, desde un bus de dos pisos los caraqueños se han trasladado a ciudades tan lejanas como Santiago de Compostela en Galicia o a Austria. Esa es su casa. Ahí comparten con los instrumentistas oriundos que invitan a tocar algún tema en el show. Los locales en los que se presenta Desorden Público van desde grandes carpas de circo, bares ambientados en una fábrica o festivales multitudinarios. En algunos, son unos ídolos. En otros, son bien recibidos por el público después de unas cuantas canciones. En uno de los shows, aún sin micrófono, los espectadores cantan a puro pulmón Combate con Horacio y las guitarras acústicas.

Para continuar leyendo, haz click aquí

Esto fue @Oto_ElPirata –>

Artes Escénicas, Cultura, Danza

Oto El Pirata y los sueños del mar

Adriana Urdaneta dormía a sus hijas con cuentos. Con cuentos inventados, como probablemente hacen todas las mamás. Sus ganas de enternecerla desde la imaginación, con el anhelo de que todo eso pudiera convertirse en realidad, la llevó a contarle siempre una historia que se pareciera más al entorno y que pudiera cruzar, fácilmente, el abismo de la realidad. Caraoto, Oto El Pirata, comenzó a tener en su imaginación el poder más absoluto para no dejarla dormir tranquila hasta que decidieran un final distinto cada vez: a veces ganaban los piratas, otras veces ganaban las princesas y a, veces, vencía el sueño. Pero lo divertido de la historia es que cada vez ganaba más fuerza. Y esa fuerza hizo que Clara, Gabriela y todos los niños que vinieron después a escuchar Oto, pudieron verlo hecho realidad: con un montaje de la mamá Adriana, de la abuela Adriana, en el Teatro Teresa Carreño.

Así, con Danzahoy de cómplice, Adriana y Luz Urdaneta, junto con Jacques Broquet –familia y directores de la compañía de danza contemporánea– convirtieron a Oto El Pirata, en el montaje infantil de referencia en las vacaciones durante diez años en la década de los noventa. Luego de la salida de la compañía residente del Teatro Teresa Carreño, los piratas se hicieron diminutos y el barco tomó rumbo hacia un océano distinto. Pero volvió para este 2013 renovado: los trabajadores del teatro y una generación que no conocía la historia, ni el libro publicado por Alfaguara, decidieron que querían jugar a creer que Oto sí era de verdad. Que sí existía.

Danzahoy logró en un fin de semana capturar la atención de muchas familias caraqueñas (si no todas) que se sensibilizan al escuchar a Simón Díaz narrando un cuento. Porque esta historia está narrada por él: un tío que es universal. Que eriza la piel, que hace frondosas las alas para volar. Y cuatro niños que corren de un lado a otro con más de cuarenta bailarines y actores que hacen de las frutas un coro que dice: “Patilla, coco, mango, naranja, piña, cambur” como una marcha militar, para aprender los nombres de las frutas, o que se colocan en un “muñuño” cuando están peleados entre bandos y deben aprender a compartir. El vestuario impecable, las coreografías muy sencillas a nivel visual pero con colorido e introducción de elementos como zancos, frutas gigantes o cascos, hicieron que Oto El Pirata fuera un espectáculo para recordar. La otra parte fundamental del montaje fue la escenografía, que con un barco desplegable y una ola hecha de sábanas enormes, lograron trasladar a los espectadores hacia otros mares, hacia otros finales. Al lugar de origen: ese que solo está en los sueños.

Texto publicado en http://www.hoyquehay.net y http://www.vayaalteatro.com