Sobre la participación de @TeatroTimbre4 en el @FitCaracas #FITC2013

El cariño disfuncional

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El viento en un violín es una pieza teatral que pareciera disparatada en una primera impresión, pero que más bien ataca directamente a la realidad de una sociedad que cada vez más se atreve a romper convenciones y a vivir a plenitud su existencialismo.

Esta es la historia de dos mujeres que se aman y asumen posturas distintas en la relación, a pesar de tener el mismo género. Una es la guía, ataviada con pantalones y quien lleva las riendas de cada movimiento que ejecutan en conjunto. La otra, es una chica que se comporta como niña y que tiene una enfermedad. El espectador nunca se entera de cuál, ni ella misma lo sabe. Pero, de lo que sí se dan cuenta, es que el malestar es letal. Aunque en este texto solo haya finales felices.

El viento en un violín es una obra de teatro escrita y dirigida por Claudio Tolcachir para la agrupación argentina Timbre 4, que participa por segunda vez consecutiva en el Festival Internacional de Teatro de Caracas. Precisamente en Buenos Aires, en su Timbre 4, el público es partícipe de la historia porque tiene la oportunidad de ver el espectáculo desde los pies de la cama, en la comodidad de una silla que pareciera el sofá de la casa donde se desarrolla la acción. En Caracas, el panorama es distinto porque las distancias del teatro convencional –menos experimental- hacen que el público se atreva a juzgar o no una historia con temas tabú para esta sociedad.

El planteamiento es uno y varios simultáneamente: un chico que va al psicólogo porque siente que su vida no avanza y está harto de la presión familiar de su mamá; una mujer obsesiva, que lleva un ritmo de vida frenético y que tiene que lidiar con un secreto: la muerte al nacer de uno de sus hijos gemelos; la mujer que trabaja como servicio de esa casa y que, a la vez, es servicio de su propia casa, donde residen su hija a medio vivir y una mujer que dice ser la pareja de esa hija, y con quien además quiere tener un hijo; y, finalmente, esa pareja de mujeres que vive en una cama matrimonial que se les hace pequeña en su deseo de ser mamás.

Hasta el final, el espectador no logra conjugar el nombre de la pieza con el significado real de esta. Pero quizá tenga que ver, aventurando una hipótesis, con la musicalidad que genera ese instrumento de cuatro cuerdas toda vez que se forma una nueva familia. Las dos mujeres, su nuevo bebé y el padre de este niño, comienzan una nueva vida juntos. Descubriendo el significado real de lo que es cumplir un sueño, a pesar de todas las consecuencias que eso pueda generar. La familia, no necesariamente funcional, emprende su nueva vida: una comunión de pensamientos en torno a una esperanza. Las otras dos mujeres y el psicólogo ya no importan. Más nada importa.

Texto publicado en la sección Teatro al día de http://www.vayaalteatro.com

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