La enfermedad de la juventud

Un día a la vez

Hebu TeatroDesde pequeños, los venezolanos escuchan ese dicho de los mayores que reza: “Muchacho no es gente”. ¿Será porque los jóvenes están llenos de dudas? ¿Porque se atreven a cometer errores? ¿O porque no les da miedo probar todas las opciones que se le presentan en el camino? En cualquier caso, La juventud –en cualquier rincón del globo terráqueo– está plagada de vicios, de incertidumbres, de deseos. Y para el escritor Ferdinand Bruckner esta es la única enfermedad de la vida del ser humano.

La enfermedad de la juventud es una producción de Hebu Teatro, dirigida por Diana Volpe, que solo estará cuatro semanas en la cartelera del Celarg. Se trata de un grupo de seis estudiantes de Medicina que, desde un cuarto, van entrelazando sus destinos a través de los vicios y sus antojos. Se trata de un texto que sensibiliza particularmente a quienes están viviendo la transición a la adultez, que se enfrentan con muchas facetas desconocidas de su yo interior y en donde el aquí y el ahora se convierten en ley. Es un ámbito de disección donde las pasiones se exploran, se calculan y se disgregan. A través de cuerpos jóvenes se proyecta un escenario irritable donde cada uno se entrega a los excesos.

La historia narra cómo María se desilusiona de su “osito” Pedro, luego de dos años de relación. Irene es la “mosquita muerta”, de baja autoestima, estudiosa, pero con una dosis de malicia que la induce a tener un amorío con Pedro y, aún así, ofrecerle su amistad incondicional a María. Entonces María se enamora de Desiré, su vecina de cuarto, con quien –a pesar de tener hiperactividad sexual– se siente insegura. Ahí aflora su personalidad de madre y de querer reafirmar y proteger cada una de sus emociones, que nada se dé por sentado. Ahí interviene Federico, un alcohólico, drogadicto, ególatra y vago que solo está pendiente de sí mismo y lograr sus objetivos –unos que no tiene muy claros– pisoteando a los demás. Una de las utilizadas es Lucía, la chica de mantenimiento del edificio que, enamorada de Federico, intenta complacer sus deseos más viles hasta prostituirse. Alex es el único que participa en la convivencia pero al margen de los demás. Desiré, sin duda, es una muchacha apasionada y dark en la que los vicios le jugarán una mala pasada, haciendo que la historia se vuelque para siempre.

A ellos les pasa la vida. En el mismo cuarto donde conviven Bob Dylan, The Beatles, una laptop, libros y una cama, está la juventud. La única aventura de cualquiera.

Texto publicado en http://www.vayaalteatro.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s