Balance sobre el Festival de Teatro de Caracas 2011

Mucho ruido para el teatro nacional… Por quince días

Puro teatroLa estación Plaza Venezuela del Metro de Caracas lo anunció con sendas vallas publicitarias en las que actores enmascarados intervenían el espacio citadino: “Lo tuyo es puro teatro”, decía el lema. Con las palabras de Lorca, se dejaron ver las fachadas de las 12 salas participantes y dos grandes taquillas dispuestas en el Complejo Cultural Teresa Carreño y la Plaza Diego Ibarra –llamada Ciudad Teatro para la ocasión– permitió a 100 mil personas, según cifras oficiales, conectarse con una propuesta teatral abundante y creativa por solo cinco bolívares la entrada. ¿El resultado? Una primera edición reciente del Festival de Teatro de Caracas, que se llevó a cabo del 11 al 25 de noviembre de 2011 en espacios convencionales o no, que pretendió retomar el extinto Festival Nacional de Teatro –que se realizó hasta 1993– y que contó con más de 600 artistas en escena en 150 funciones.

Más allá de las cifras, que para los entes públicos suelen ser más importantes que la calidad de los espectáculos, la Alcaldía de Caracas logró reunir a un equipo de trabajo de hacedores de teatro. En palabras de Walter De Andrade, parte del Laboratorio de Producción General: “Se llamó a la gente que sabía hacer festivales: Freddy Ñáñez (Presidente de Fundarte), William Sequera, Anthony Gómez, David Blanco en la dirección técnica, Coco Seijas… Gente de experiencia con encuentros internacionales. Por eso pudimos hacer una convocatoria abierta y muy plural. Llamamos a Teatro del Contrajuego, a Skena, que es de Basilio Álvarez, incluimos a cualquier propuesta”.

Sin embargo, la pluralidad también se siente en los espacios públicos y el encuentro solo llegó al Municipio Libertador, a excepción del Celarg que, aunque está ubicado en Altamira, se incluyó porque es un ente público. De Andrade aseguró que la convocatoria se extendió a los teatros privados, pero negaron la convocatoria por estar ocupados con sus programaciones particulares. Si eso es cierto, ¿entonces qué pasó con los espacios no convencionales de Chacao, Baruta, Sucre y El Hatillo?

Arocha celebra que en el Festival de Teatro de Caracas no se haya sentido una decisión política en la participación de las propuestas. Cree que deberían administrarse las producciones de acuerdo a sus necesidades propias y que los mecanismos de promoción también pueden mejorarse en un evento de esta magnitud.

Algunas de las fallas del encuentro están resumidas en: funciones sobrevendidas, pago único a todas las producciones –sin importar cuántas personas estaban incluidas en el elenco de cada obra– y la reprogramación de tres presentaciones que no se pudieron dar en el Teatro Nacional y Ciudad Teatro, por cadenas presidenciales. A pesar de ello, el medio teatral venezolano  celebra que se realice una iniciativa como esta, en la que, por ejemplo, se presentaron Mimí Lazo y Luis Fernández en el Teatro Cristo Rey del 23 de enero, y se interpretó un sainete como Seguimos o paramos en el Municipal. Es decir, además de teatro comercial y clásico hubo danza, circo, 60 talleres y conversatorios y conciertos que dieron cabida a más de 50 agrupaciones conocidas, de los más variados géneros, entre ellos: Hany Kauam, Víctor Muñoz, Caramelos de Cianuro, Cecilia Todd, La Dimensión Latina y Circo Vulkano.

Según los productores, la idea del Festival de Teatro de Caracas era presentarles a los ciudadanos un lugar habitable y de encuentro amable con las artes, con propuestas diversas y de calidad. El dinero recabado en las funciones estará destinado a mantener los teatros Municipal, Nacional y Principal, recién restaurados, que prometen no cerrar las puertas y que repitieron funciones a propósito de la Cumbre Celac. Bastaría saber si los índices de inseguridad se redujeron esos días en el centro de Caracas, luego de grandes conciertos y presentaciones en la noche. Una ganga para la delincuencia capitalina.

Artículo publicado en la Revista SIC

Publicado por Marcy Alejandra Rangel

Periodista venezolana, egresada de la Universidad Católica Andrés Bello, Magister Scientarum en Gestión y Políticas Culturales de la Universidad Central de Venezuela y certificada en el programa Music Masters de la Pontificia Universidad Javeriana, en Bogotá. Fui docente por cinco años en la UCAB, coordinadora de medios por 10 años de diferentes iniciativas culturales, académicas y de emprendimientos. He sido tallerista de la Fundación de Nuevo Periodismo Iberoamericano y relatora de algunos de sus eventos, incluyendo el Premio Gabo 2018 y la producción del Premio Roche 2019. Soy co-autora en los libros "Historias que laten en Choroní" y "Desvelos y Devociones: El pulso y alma de la crónica en Venezuela 2012". En Colombia he trabajado con CONNECTAS, Systema Solar, Villalón Entretenimiento Creativo y ahora formo parte del equipo de marketing de Interscope Récords en Miami, desde Bogotá.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: