Henrique Lazo, Con lazo y todo, en Navidad

Artes Escénicas, Cultura

Seis funciones para celebrar la Navidad, Con lazo y todo

Henrique Lazo ofrecerá las últimas presentaciones del año con su unipersonal, en la sala experimental de BOD Corp Banca Centro Cultural, del 9 al 18 de diciembre

Con lazo y todoHenrique Lazo se envuelve en caja de regalo navideño para llevar a escena su espectáculo humorístico CON LAZO Y TODO, con el que se rememora una vida llena de comedia, invitándonos a viajar en  el tiempo al recordar sus más alocadas experiencias que sirven de espejo a nuestra sociedad actual.

Su relación con la religión, su experiencia con las mujeres, el desarrollo tecnológico, hasta sus innumerables encuentros con la autoridad, propician situaciones dignas de ser contadas en clave de humor.

Presumiendo del muchachito que un día fue y que todavía lleva por dentro, nos entrega un encuentro con los más grandes pensadores para ilustrar el mensaje que trae bajo la manga. “Se trata de una obra que escribí y en la que cuento situaciones de mi vida en la calle que es donde me he formado. Escenas que están llenas de humor por la cantidad de cosas que me han pasado y que en el fondo no son más que un pretexto para luchar por la unión de mi país. Nada más poderoso que la risa”, dice el protagonista.

Lazo, en su recorrido por todos los escenarios posibles, el teatro, la música, el cine, la escritura y la radio, con su muy característico humor y una forma particular de ver y analizar la vida, tiene la particularidad de atrapar por igual la atención de quinceañeros rockeros y no tan quinceañeros como él.

Nada más propicio que estas fechas decembrinas para disfrutar de un regalito CON LAZO Y TODO, en el que Henrique se pone el Lazo para engalanar en medio de risas, su concepción romántica de la vida, y con ello, la importancia de la libertad. Un monólogo escrito por Henrique Lazo y Producido por Jorgita Rodríguez.

Las funciones se llevarán a cabo en la sala experimental de BOD Corp Banca Centro Cultural, del 9 al 18 de diciembre, los días viernes y sábado, a las 10:00 pm y los domingos, a las 8:00 pm. Las entradas están a la venta en www.ticketmundo.com y www.corpbancacentrocultural.com y en las taquillas del teatro. Más información: www.vayaalteatro.com, o a través de las cuentas de Twitter: @vayaalteatro,  @henriquelazo y @talentofemenino.

Machete Caníbal, de Río Teatro Caribe y Quinto Aguacate

Artes Escénicas, Cultura, Música

Un reportaje de investigación publicado en Río Teatro Caribe

Machete caníbal es una clase de historia en la que el espectador se adentra en sus raíces a través de un viaje por la selva amazónica, en el que se intenta contar la famosa Leyenda de El Dorado con una mezcla de realidad y ficción

Leyenda de El Dorado

El Dorado es un camino infinito que quizá aún habite entre nosotros FOTO: CORTESÍA RÍO TEATRO CARIBE

Quien va al teatro suele ocupar las butacas dispuestas para que el espectador disfrute de la función. Pero en las privilegiadas dimensiones de Río Teatro Caribe hay suficiente escenario para actores, músicos, productores y mirones. Todos engranados para adentrarse en la selva venezolana. En Machete caníbal hay dos niveles de escenografía en los que se disponen hamacas, sillas, botellas de aguardiente y un centro que sirve de amazonia y río.

La pieza teatral es una representación de la leyenda El Dorado con el estruendo sonoro del Quinto Aguacate en vivo, que tenía compuesta hace dos años la canción que le da nombre a Machete caníbal. Vera Linares, Susana López, Osleyda Pérez, Dixon Acosta, Mauricio Gómez, Pastor Oviedo y Francisco Denis, director y co-escritor de la obra, son los encargados de darle vida a este cuento que se divide en tres partes: la llegada de los alemanes con una expedición liderada por Felipe Von Hutten, quien justifica toda la barbarie de la conquista; el segundo acto encabezado por Lope de Aguirre, el soldado para quien “las tierras son del pueblo y no de la monarquía”; y el tercer episodio que cuenta la historia de Fordlandia, pueblo creado en la Amazonía hacia 1920 por Henry Ford –el mismo de la compañía de carros–, pero que sucumbió debido a reglas muy distantes a la cultura latinoamericana.

Estas historias están cruzadas por dos personajes contemporáneos y reales: Napeyoma (mujer extranjera en lengua Yanomami) y el indio Akawé, uno de sus maridos. Napeyoma es Helena Valero, una campesina criolla que en 1932 fue raptada por una tribu Yanomami, tuvo hijos de ellos y luego de 24 años logró escapar en busca de su familia en Manaos, pero esta la rechaza por ser india.

Toda la historia, aderezada con dosis de ficción, es el resultado de un viaje que realizaron Francisco Denis, Edgar Moreno y Arved Schultze a todos los lugares que se mencionan en las tres horas de presentación. Machete caníbal es una obra larga, cómo no. Tiene intermedio, pero definitivamente hay que ir a verla relajado, sin preocuparse por el tiempo o la ubicación de la sala Río Teatro Caribe. Es un largo proceso de documentación que Denis cuenta al inicio de la obra, donde incluso toma a Francisco Herrera Luque como su modelo en este viaje. A la conclusión de toda la conjunción de culturas, decidieron llamarle como a un género particular: ópera psicotrópica / selva ficción. Hay texto pero también todo un esfuerzo de dirección que se demuestra desde el mismo momento en el que un video adentra a los espectadores en un viaje de avión, que permanecerá como hilo conductor, además de las ironías propias de la idiosincrasia de cada personaje, la desinhibición a mostrarse borrachos, sedientos de sexo, desnudos o escenificando ridículamente escenas de caballos hechos con latas de aluminio, al mejor estilo de Don Quijote.

Texto publicado en http://www.vayaalteatro.com

¡Llegó Felipe!

Sin categoría

El mandadero del Metro Mar

Esta es una de las 16 crónicas que conforman el manuscrito Historias que laten en Choroní, un proyecto impulsado por la Revista Marcapasos y que ganó la mención de honor (con publicación) en la IV Bienal de Literatura Ramón Palomares que se llevó a cabo en Boconó, Trujillo. Felipe Liendo, sin duda, enamora con su humanidad

Calle de Choroní

Por estas calles transita Felipe Liendo todos los días, pronto su rostro reemplazará esta fotografía FOTO: ARCHIVO

–No hay comida en ese Mercal. No hay caraotas, no hay leche…–dice un sexagenario sustituyendo el saludo por la queja, mientras coloca dos bolsas de mercado en la parte de adelante del autobús.

–Eeepa, ¿buscando caraotas? te vas a poner negro –bromea el conductor que tiene un tono de piel más oscuro que el pasajero.

–Y tú, ¿qué desayunaste?

–No, ahoritica es que voy a comerme un pan con Toddy.

–Aaaaaay. ¿Toddy? ¿Quién es el negro, pues?

–Ah bueeeeno, naaaada.

Comentarios así se escuchan durante toda la ruta del transporte principal de la parroquia Choroní-Puerto Colombia entre los pasajeros y su conductor. Son nativos que buscan hacer chistes de las más inocentes conversaciones. Los sábados, como hoy, la mayoría de los usuarios esperan el autobús en Uraca, un caserío donde la gente hace las compras en el Mercalito y el calor se alborota conforme avanza el reloj.

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Felipe Liendo es el conductor del Metro Mar. No, no es una lancha que transporta personas que hacen mercado. Lo que pasa es que la gente del pueblo se acostumbró a decirle así. Es más bien el nombre que los habitantes de la zona le dan al autobús de ruta urbana que llegó al pueblo al final de la década de los noventa para que los niños tuvieran cómo llegar a tiempo al colegio, que está en Puerto Colombia. Por eso el vehículo de treinta y dos asientos es blanco y tiene impreso en azul marino la frase “ruta estudiantil”.

Los niños y jóvenes deben pararse temprano para conseguir puesto, porque Felipe sale de su casa en Paraparo –un caserío que está bordeando la carretera, a veinte minutos de Puerto Colombia– a las seis de la mañana y sube hasta Romerito, cuatro pueblos más arriba, para empezar a recoger a sus pasajeros. Baja por Tremaria, La Esmeralda, Uraca, Paraparo, El Charal, Los Cerritos, Gajima, La Planta, El Mamón, La Soledad, La Loma, Parnazo, Choroní y Puerto Colombia. A las siete, ya el conductor está listo para volver a subir y trasladar a todos los trabajadores de la playa: posaderos, obreros y empleados de los negocios que están cerca del malecón.

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 El sábado se detuvo en la primera parada, en el terminal viejo de Puerto Colombia, a las 8:37 am. Alguien se quejó por el “excesivo” retraso: “Pero bueno, ¿Felipe no salía a las ocho y media?”. Sin embargo, el conductor no se inmutó. Esperó a que la anfitriona del Hostal Colonial, ubicado en frente de la parada, saliera con un vaso de agua que apaciguara el calor. “Ahora sí estamos listos”, dijo. Y empezó el recorrido. En total, son quince los pueblos que visita en un subibaja de diez viajes diarios.

Pero lo divertido de Felipe no es su trabajo, sino cómo lo asume. Un día, cuenta, un usuario le pidió que dejara un paquete en la puerta de una de las casas por donde pasa todos los días en su ruta. Semanas más tarde, el dueño del quiosco le dio un lote de periódicos para que repartiera a los vecinos que quisieran comprarlo. De a poco se regó la voz y ahora basta ver la cantidad de bolsas, paqueticos, periódicos y dinero regado en el motor del Metro Mar, para saber cuántos mandados hay en el día. Ese sábado, por ejemplo, Felipe entregó dos rollos de papel para la caja registradora en un quiosco de lotería; una mascarilla de seguridad industrial a un obrero; un sobre con dinero para otro vecino; una panela de papelón, a un amigo; un saco de más de diez kilogramos de pimentones y tres racimos de cambures en una bodega.

Por supuesto que los pasajeros ayudan en las entregas, cuando son muy pesadas. En la bodega, le pidió a dos pasajeros que entregaran el mandado y los pasajeros hicieron, casi automáticamente, un coro de quejas para con el dueño del local que ni siquiera dio las gracias o los buenos días cuando llegaron los cambures y pimentones al sitio. Parecía un portugués. Por lo menos era muy blanco, en contraste con los nativos. Pero en Caracas hay portugueses simpáticos, quizá este solo estaba de mal humor.

Las paradas de Felipe son rápidas. El conductor no tarda más de un minuto en entregar todo por la ventana porque no acostumbra a bajarse del bus. Los vecinos están atentos. Saben que a las ocho y media de la mañana, en punto, empieza el recorrido ­­-que dura cuarenta y cinco minutos aproximadamente- y cuánto puede tardarse para llegar a cada casa. La corneta funciona y la toca a cada rato, pero seguramente no haría falta tenerla. Hasta Noris, su esposa, sabe a qué hora pasa por la puerta de donde viven y le da la comida por la ventana.

¿Lo insólito? Que Felipe no cobra por los mandados. No gana nada por El Siglo o Meridiano, los dos periódicos que vende todos los días (a cuatro y doce bolívares respectivamente). De subida, entrega los ejemplares y cuando va de bajada, cobra el dinero si aún no le han pagado. El conductor se gana la vida con el sueldo mínimo que le paga la gobernación de Aragua y adicionalmente gana una comisión por lo que recolecta de los pasajes, que cuestan tres bolívares por persona.

A las cuatro de la tarde es el último recorrido. Aunque los días de mucho movimiento, puede que trabaje hasta las seis.

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Dicen que Felipe es el personaje más conocido del pueblo, que ni el prefecto es tan pana. Tan echador de broma, tan sencillo, tan noble. Tiene cuarenta y siete años bien llevados en su piel morena oscura y su barriga prominente. Está casado con Noris y tiene una hija de veinte años que se llama Yolifel. Ahora mismo está estudiando el cuarto año de medicina en Cuba. Estuvo unos días de vacaciones en el pueblo y sus padres la mandaron en lancha a Maiquetía porque no había manera de salir del sector por las lluvias, que desbordaron las quebradas y produjeron derrumbes en la vía e hicieron que se perdiera la temporada vacacional en Choroní. Felipe tiene la ilusión de que Yolifel se convierta en la médica del pueblo apenas se gradúe.

Hace dos años que Felipe tenía planes de visitarla en la isla, pero días antes de tomar el vuelo le dio un infarto. Fue una especie de despertar, que hizo que los vecinos –y él mismo­­- se dieran cuenta de que necesitaba, al menos, un día de descanso en la semana. Por eso es que ahora los domingos son para él. Desde entonces, Walter es un muchacho que maneja otro autobús que llegó sólo para pasajeros –no hace la ruta estudiantil- y es más pequeño que la buseta de Felipe.

El conductor del Metro Mar es hermano del Gallo, Sebastián Liendo, un personaje súper conocido por todas las propiedades que tiene en Puerto Colombia y el talento de comerciante que ha desarrollado desde su infancia en Cepe, junto con sus once hermanos. Antes de manejar el autobús, Felipe trabajaba en la pescadería con el Gallo y era el encargado de llevar pescados a La Guaira, todos los días, a eso de las dos de la mañana, en lancha.

A pesar de su experiencia en el mar, Felipe dice que sin el autobús, no sabría qué hacer ni a qué se dedicaría. “Me quedaría tranquilito. Mi hermano es el de los reales y yo soy el de la gente”, dice. Tan de la gente, que en 2009 fue padrino de promoción del liceo y los muchachos lo hicieron llorar: “Tuve que decir unas palabritas en la posada donde hicimos el acto. Pero unas palabritas corticas no más. Me daba mucha pena”.

Lejos de descansar, lo que hace Felipe los domingos es recibir las quejas de los pasajeros: que si Walter se paró tarde y no llegaron a tiempo a sus lugares de trabajo, que si Walter terminó de trabajar más temprano, que si no pueden hacer mandados porque él no está… Y esta semana, Felipe no estará todos los días. El lunes y el martes se irá con su autobús a Maracay para hacerle unos arreglos. Y el miércoles es cuando vuelve a trabajar. El pueblo reza todos los días porque siga con ellos, siempre. “Sin Felipe estaríamos cojos”, dice una vecina.

Walter no es mal conductor, solo que no es Felipe. ¿Qué sería de un chofer como él si tuviera que hacer la ruta en una ciudad como Caracas? Si la entrega de los mandados estuviera supeditada a horas interminables de tráfico en la autopista. ¿Tendría la misma disposición, la misma falta de malicia, las ausentes groserías en su forma de hablar? Él mismo no se lo imagina, porque dice que la capital es muy grande para conocerla completa. A pesar de que no está en la lista de Patrimonios Vivientes del Municipio Girardot, el título no le hace falta. Su gente sabe a quién tienen al volante. El miércoles, luego de los tres días de ausencia, el pueblo estará de nuevo en la parada del terminal viejo de Puerto Colombia exclamando sonrientes: “¡Llegó Felipe!”.

Otras crónicas del proyecto en: http://revistamarcapasos.com/

Segunda temporada de En blanco, con Alejandra Otero

Artes Escénicas, Cultura

La espera de una chica que está En blanco

Alejandra Otero encarna a Mini Monet, la hija de una pintora que, desde el maletero-taller de la casa de su mamá, narra las desilusiones que ha sufrido con los hombres en apenas 27 años de vida

En blanco

Si Alejandra Otero opta por la actuación en el fin de esa "crisis vocacional" por la que ella dice atraviesa, de seguro tendrá un futuro prometedor FOTO: CORTESÍA

Pues sí, “El chamo que no trajo la factura” lo hizo muy bien. Colocó cuadros, maletas, hasta un maniquí con un vestido de novia en una esquina del escenario íntimo que permite sentirse como en el maletero de una casa que también es taller de arte. Este “chamo” propuso que hubiese tres cubos blancos con las siluetas de los hombres más importantes en la vida de Mini Monet, la chica que cuenta su historia en ese lugar, la casa de su mamá, muy cerca del público. Entre uno y otro, una luz roja. Como conectando situaciones y escenas que entrelazaran las vivencias de la protagonista con el sexo opuesto. Dispuso también una mesa de noche con utilería menor que representara a cualquiera de la docena de personajes que aparecen como espíritus durante la narración: máscaras, agujas de tejer, lentes, o simplemente luz. También hay una máquina de escribir, cigarrillos, una chelista que con su partitura hace más dinámico el relato –ya de por sí bastante ocurrente– y, por supuesto, lienzos. Algo que en un taller sobra, al igual que las pinturas en el caballete.

“El chamo que no trajo la factura” es el resultado de la dupla Ignacio Castillo Cottin + Alejandra Otero, pero así firman en el programa de mano, en el apartado “Diseño de escenografía e iluminación”. Escritor/director y actriz del monólogo En blanco, pieza teatral con toques de humor que presenta su segunda temporada en la nueva sala experimental de Corp Banca Centro Cultural. Mini Monet es un personaje que sabe que quiere casarse, pero no encuentra cómo, con quién, ni a quién decirle. Tiene 27 años y está vestida con un traje negro, diseñado por María Fernanda Pulgar, con el que quizá la hija de una pintora se identifique en sus frustraciones amorosas. Es una chica normal que siente y padece los misterios del amor juvenil, la espera del príncipe azul que no termina de llegar, las traición de su mejor amiga que es más abierta sexualmente que ella –y que con ese pretexto le tumba al prospecto, “sin darse cuenta”– y el tener que besar muchos sapos para finalmente retornar al inicio, después de un divorcio y muchas citas aburridas y suegras insoportables: al que estuvo a su lado siempre y le regaló, con el tráfico caraqueño de paisaje, una hoja en blanco para que ella siguiera dibujando su historia de amor perfecta, al menos en este nuevo inicio.

Todos los personajes que aparecen en la narración los encarna Alejandra Otero con voces y ritmos distintos, entonaciones y caracteres propios de cada uno en muy poco tiempo de transición. Es un esfuerzo admirable, aunque la misma rapidez hace que un espectador no muy hábil se pierda en el intento, aunque luego vuelva a agarrar el hilo. El guión sorprende porque se trata de un humor no tan accesible a todo tipo de público. Hay que confesarlo: para disfrutar plenamente de En blanco, el espectador debería saber qué es el arte impresionista, quiénes fueron Goya, Pollock, Manet y, sobre todo, Monet –el sobrenombre de la chica. Sino, de seguro que no sabrá porqué Mini Monet, en su espera, cree que el hombre de su vida se llama Godot.

Texto publicado en http://www.vayaalteatro.com

Regresan los Martes de eStandUperos a Trasnocho Lounge

Artes Escénicas, Cultura

Regresan los Martes de Estanduperos a Trasnocho Lounge

Reuben Morales, Arlenis Olivero y Cheo Chiste serán los invitados especiales para cerrar los shows de noviembre

Martes de Estanduperos en noviembre, en el Trasnocho Lounge FOTO: CORTESÍA

StandUperos es un grupo de comediantes que decidió unirse para dedicarse al stand up comedy. La mayoría de sus integrantes se conocieron en un taller que ofreció Water People Theater Company en el que personalidades como Luis Chataing, César Muñoz, Bobby Comedia, Laureano Márquez y José Rafael Briceño enseñaron esta técnica escénica del humor.

Martes de Estanduperos es parte de los nuevos proyectos con los que VayaAlTeatro.com, página web pionera en las carteleras teatrales en línea, celebra sus primeros cinco años, esta vez en alianza con el Trasnocho Lounge. Ambas empresas intentan apoyar al talento nacional con la producción de diferentes eventos que puedan proyectar a los artistas emergentes.

Presentado por Vayaalteatro.com y con la producción ejecutiva de Jorgita Rodríguez, acompañada de Graciela Ibarra, Paola Villegas y Eloy Dávila, además de un equipo de promoción integrado por Marcy Rangel en la jefatura de prensa; Ángeles Parra, Mayrim Díaz y Alejandra Quiroga en las redes sociales, web e imagen.

Trasnocho Lounge está ubicado en el centro comercial Paseo Las Mercedes, nivel Trasnocho. Las funciones son los martes, a las 9:30 pm. La entrada tiene un costo de 30 bolívares (incluye un trago). Más información: www.vayaalteatro.com y a través de las cuentas de Twitter: @VayaAlTeatro, @estanduperos, @talentofemenino.

Cronograma

Martes 15:

Julio Ramón Pérez

Héctor Rivas

Cerrador: Reuben Morales
Martes 22:

Ale Otero

Rey Vecchionacce

Cerrador: Arlenis Olivero
Martes 29:

Nadia María

Julio Ramón Pérez

Cerrador: Cheo Chiste

COVER: 30 bolívares (incluye un trago)

Daniela Tugues+Diego Álvarez+Grupo Herencia+Agrupación Juvenil Flamenco de Venezuela en El Jaleo [25,26,27nov]

Artes Escénicas, Cultura, Danza

La Agrupación Juvenil Flamenco de Venezuela presenta segunda temporada en El Jaleo

Las bailaoras estarán acompañadas de su directora, Daniela Tugues, así como de Diego Álvarez “El Negro” y Manuel Moreno, percusionista del grupo Herencia

La Agrupación Juvenil Flamenco de Venezuela compartirá escenario de nuevo con Daniela Tugues, su directora, Diego "El Negro" Álvarez y Manuel Moreno del grupo Herencia FOTO: CORTESÍA

La Agrupación Juvenil Flamenco de Venezuela se presentará del 25 al 27 de noviembre en El Jaleo, la primera sala rociera del país, con la reposición de un espectáculo que se pasea por las raíces gitanas hasta llegar al flamenco latino. Esta es una agrupación impulsada por Daniela Tugues desde hace dos años, con 17 adolescentes formadas desde pequeñas en las filas del arte andaluz y que ahora tienen como premisa formarse en los valores humanos a través de la danza.

El repertorio de esta temporada incluye un número de fantasía inspirado en la danza hindú tradicional que hace recordar que los gitanos salieron del antiguo Punjab. Luego bailarán sevillanas y seguiriyas con castañuelas, por bulerías, alegrías y rematarán con flamenco latino. Este es un movimiento generado por quienes viven en ese lado del mundo, no nacidos en España pero que viven del flamenco y le agregan parte de su cultura.

Daniela Tugues es la pionera en este movimiento y lo defiende con teorías sólidas: “Antes viajaban en carretas y llegaron a Andalucia; después viajaron en barco y nos trajeron el flamenco para acá, a este nuevo crisol de mezclas de culturas. Ahora se viaja por avión, internet, películas y el flamenco se sigue alimentando y creciendo de aquí y de allí. Porque el flamenco es un arte vivo”.

Para ello la Agrupación Juvenil Flamenco de Venezuela tendrá en el escenario a Diego Álvarez “El Negro”, uno de los mejores cajoneros flamencos del mundo –quien tendrá una participación especial junto con Tugues– y Manuel Moreno y el grupo Herencia para rematar con el sentimiento venezolano. Por eso es que todo aquel que sienta raíces este continente, se sentirá identificado con el espectáculo, que no es flamenco tradicional sino más bien uno que tiende más al sabor caribeño.

Las funciones de la Agrupación Juvenil Flamenco de Venezuela serán los días 25, 26 y 27 de noviembre. Viernes y sábado, a las 10:00 pm, y domingo, a las 4:00 pm. El Jaleo está ubicado en la Plaza Bolívar de El Hatillo. Reservaciones: (0212) 961-1356 y 961-1452.

Henrique Lazo, Con Lazo y Todo, en la UCAB

Artes Escénicas, Cultura

Los estudiantes reciben a Henrique Lazo,

Con lazo y todo, en la UCAB

El reconocido humorista realizará una presentación en el Aula Magna de la Universidad, el jueves 17 de noviembre, a las 4:00 pm.

Con lazo y todo UCABHenrique Lazo ha recorrido todos los escenarios posibles, el teatro, la música, el cine, la escritura y la radio, con su muy característico humor y una forma particular de ver y analizar la vida. Es además capaz de atrapar por igual la atención de quinceañeros rockeros y no tan quinceañeros como él.

Henrique se monta en las tablas para hacer de la vida una comedia. Nos invita a viajar en el tiempo, recordando sus más alocadas experiencias sirviendo como espejo a una sociedad actual no muy distinta a la de entonces, donde el éxito y la prosperidad derivan precisamente de los conflictos que conlleva el ser hombre.

Su relación con la religión, su experiencia con las mujeres, el desarrollo tecnológico, hasta sus innumerables encuentros con la autoridad, propician situaciones dignas de ser contadas en clave de humor.

Presumiendo del muchachito que un día fue y que todavía lleva por dentro, nos entrega un encuentro con los más grandes pensadores para ilustrar el mensaje que trae bajo la manga. “Se trata de una obra que escribí y en la que cuento situaciones de mi vida en la calle que es donde me he formado. Escenas que están llenas de humor por la cantidad de cosas que me han pasado y que en el fondo no son más que un pretexto para luchar por la unión de mi país. Nada más poderoso que la risa”.

Y para poder llevar su humor por todos los rincones de la ciudad, Henrique estará presentándose para los estudiantes de La Católica, en el Aula Magna de la UCAB, el jueves 17 de noviembre, a las 4:00 pm, en una función en la que Henrique se pone el Lazo para engalanar en medio de risas, su concepción romántica de la vida, y con ello, la importancia de la libertad.

Con lazo y todo, donde el regalo es Henrique, porque más sabe el diablo por viejo, que por diablo. Un monólogo escrito por Henrique Lazo y producido por Jorgita Rodríguez.

ÚNICA FUNCIÓN Jueves 17 de Noviembre de 2.011 a las 4 pm.

AULA MAGNA DE LA UCAB

Las entradas a la venta en DIRECCIÓN DE CULTURA UCAB, Piso 2 del Centro Loyola

Información: www.vayaalteatro.com@vayaalteatro @henriquelazo @talentofemenino